Venga ya.

Después de grabar vídeos, colaborar en la radio o en artículos de prensa, hacer hilos de twitter, intervenir en televisión, desmontar los shots con carbón activo y otras pijadas de Mercadona, ¿es necesario que siga dando la matraca con (contra) los batidos detox?

Pues parece ser que sí.

Porque a pesar de ese historial, todavía hay quién piensa que pueden ser una buena opción para tomar frutas y verduras así, sin enterarte ni “sufrir” (¿en serio todavía hay personas para las que comer hortalizas es un castigo?)

Allá vamos (y que sea la definitiva).

Un repaso rápido a los batidos detox

Te lo voy a poner fácil.

Si quieres ver un resumen rapidito de lo que pienso, puedes ver este vídeo que grabé para El Mundo.

Y si te apetece algo más “dinámico”, aquí te dejo un mini debate en el que participé en Espejo Público de Antena 3.

detox video A3

O, si lo tuyo son los datos rápidos, tienes un montón en este hilo de twitter.

detox hilo twitter

¿Todavía quieres más? Tus deseos son órdenes, sigue leyendo.

Promesas que no valen nada, nada, nada, nada

Hay que reconocerles que en marketing sacan sobresaliente “cum laude”.

Botellas de diseño, urbanas, modernas, ideales para millenials y personas con una vida activa y cool.

Tipografías de ensueño y colores para subir a Instagram, que son preciosísimos.

Y palabras destacadas como “beneficios”, “el poder de (pon el ingrediente exótico que más te guste)”, “con antioxidantes”, “apto para veganos”.

Pero, ¡por Zeus!, si hasta destacan que no están pasteurizados, como si los tratamientos de conservación fuesen el eje del mal.

detox no pasteurizado

Aquí me paro un momento, que me toca mi corazoncito tecnólogo.

Algunos de los que se venden envasados no están pasteurizados, pero sí están tratados por altas presiones (tecnología HPP).

Que es un tratamiento de conservación que está muy bien y puede tener ventajas en los zumos, porque destruye los microorganismos patógenos y evita cambios en las propiedades sensoriales.

Pero lo que exige la legislación es que se indique el tratamiento específico al que ha sido sometido en todos los casos en que la omisión de tal información pueda inducir a engaño al comprador.

Poner “Tratado por altas presiones” está bien, da información.

Poner en grande “No pasteurizado” ya suena un poquito a tratar de generar rechazo en el consumidor hacia esta tecnología.

Pero que te quedes con una idea: los zumos están tratados para eliminar los patógenos.

Que una cosa es manipular al consumidor con la “tecnofobia”, y otra provocarle una intoxicación alimentaria. No matemos a los clientes.

Una vez superado el atractivo innegable de su envase, ¿qué nos prometen las dietas, productos y batidos detox?

Para rodearse de un halo de producto saludable (no vayas a pensar que es un negocio al que tu salud le importa un pimiento), usan el reclamo de producto “healthy”, “verde” y hasta “ecológico”, que también les preocupa el medio ambiente.

Aunque, como todos sabemos, su público diana son personas que quieran bajar de peso, y ese es su mensaje más o menos implícito. Eso sí, adelgazar de forma saludable (que ya estamos hartos de dietas milagro, oiga).

¡Ja! La dieta milagro que se contrapone a las dietas milagro. Para entrar en bucle.

Para ello se valen de un mensaje absurdo de principio a fin desde el punto de vista fisiológico: se supone que nuestro cuerpo va acumulando toxinas y llega un punto en que necesita una ayudita para recuperar su equilibrio y bienestar.

Como ya se han encargado de subrayar en Maldita.es, nunca se especifica qué tipo de toxinas podemos eliminar gracias a la ayuda impagable (bueno, sí que la pagas) de estos productos: ¿se refieren a tóxicos ambientales?, ¿venenos?, ¿drogas?, ¿alcohol?, ¿metales pasados?, ¿toxinas alimentarias?…

Porque el caso es que, efectivamente, a nuestro organismo pueden acceder productos indeseables, pero ya tenemos órganos que se encargan de procesarlos y eliminarlos, siempre que hablemos de personas sanas: intestino, piel, pulmones, riñón y, fundamentalmente, el hígado.

Si no funcionan, necesitaremos ayuda médica o moriremos. Ya está. Un batido no te va a salvar la vida.

Y aquí vamos al segundo punto crucial ⬇

 ¿Qué significa que las toxinas se metabolizan?

Pues que se transforman gracias a complejas reacciones bioquímicas que, además, son específicas para cada tipo de sustancia.

Así se obtienen compuestos más sencillos que pueden eliminarse.

Y la realidad es que a través de la dieta se pueden acelerar o retrasar estos procesos de metabolización, pero interactuan muchos factores propios del individuo (sexo, edad, estado fisiológico…) y del alimento (densidad energética, presencia de determinados compuestos…).

Por lo tanto, una mezcla aleatoria de frutas y verduras no sirve como “acelerador” de las reacciones de transformación.

Es más, la restricción calórica propia de este tipo de dietas precisamente actuaría en sentido contrario: retrasando estas reacciones.

No hay más preguntas, señoría.

¡Ay! Sí, sí que hay más cosas que señalar.

No debería hacer falta ya, pero quiero dejarlo claro por si escuchas el argumento de que “Como el hígado y los riñones trabajan para eliminar los desechos, tenemos que limpiarlos con estos productos detox”.

A ver, repito: la metabolización de las toxinas y otros productos de desecho consiste en transformarlos en compuestos más sencillos para eliminarlos.

El hígado y el riñón no son filtros ni mallas que los atrapen: transforman los compuestos indeseables y los eliminan. Punto.

Que algunos quieren hacernos creer que son como el filtro del lavavajillas, que después de no limpiarlo en años tiene toda la porquería acumulada y dan ganas de prenderle fuego antes que meterle la bayeta. Que no.

Vale, pero ¿es legal decir que purifican y desintoxican?

Pues tampoco. Es que estos chicos lo tienen todo.

Ya has visto cómo intentan convencerte de un sinsentido. Es una pura estrategia de marketing.

Pero además incumplen la legislación europea, porque la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria no permite el uso de conceptos como: purificación, detoxificación, depuración, eliminación urinaria, eliminación, favorecer la eliminación de toxinas…o similares

Y no lo hace por capricho, sino porque no hay ninguna evidencia científica que apoye semejantes declaraciones, como dejó claro en su opinión científica.

Por si fuera poco, también se salta la normativa española, concretamente el artículo 4 del Real Decreto 1907/1996 sobre publicidad y promoción comercial de productos, actividades o servicios con pretendida finalidad sanitaria, que prohíbe la publicidad de productos, materiales, sustancias, energías o métodos con pretendida finalidad sanitaria en los siguientes casos (entre otros):

  • Que sugieran propiedades específicas adelgazantes o contra la obesidad
  • Que pretendan una utilidad terapéutica para una o más enfermedades, sin ajustarse a los requisitos y exigencias previstos en la Ley del Medicamento y disposiciones que la desarrollan.
  • Que proporcionen seguridades de alivio o curación cierta.
  • Que hagan referencia a su uso en centros sanitarios o a su distribución a través de oficinas de farmacia.
  • Que pretendan sustituir el régimen de alimentación o nutrición comunes, especialmente en los casos de maternidad, lactancia, infancia o tercera edad.
  • Que atribuyan a determinadas formas, presentaciones o marcas de productos alimenticios de consumo ordinario, concretas y específicas propiedades preventivas, terapéuticas o curativas.
  • Que utilicen el término «natural» como característica vinculada a pretendidos efectos preventivos o terapéuticos.
  • Y, en general, que atribuyan efectos preventivos o terapéuticos específicos que no estén respaldados por suficientes pruebas técnicas o científicas acreditadas y expresamente reconocidas por la Administración sanitaria del Estado.

¿Qué dicen las entidades de referencia sobre este fenómeno?

Pues que no tiene evidencia científica, es puro marketing y puede tener efectos adversos.

Eso piensan organizaciones como Dietitians of Canada, the Association of UK Dietitians y hasta el National Center for Complementary and Integrative Health (es decir, el organismo dependiente del Gobierno de EEUU que investiga sobre las prácticas y productos que “no se consideran parte de la medicina convencional”).

¿Los batidos detox son seguros?

Y llegamos al quid de la cuestión.

Vale que no parecen cumplir lo que prometen, pero ¿son una buena opción para incorporar frutas y verduras en la dieta?, ¿aportan los beneficios de estos alimentos?

Otra vez NO.

Y no solo no vas a obtener sus efectos positivos, sino que pueden tener efectos adversos.

Te lo cuento desde distintas perspectivas:

1-. Nutricional

a-. Efecto halo: se puede pensar que equivalen a raciones de verduras o frutas enteras o que contrarrestan una dieta desequilibrada o un estilo de vida poco saludable.

La consecuencia es que no incorporamos los hábitos que realmente nos conducen a mejorar nuestra salud.

Hasta el punto de que algunas de las empresas que las comercializan advierten de que “Durante tu terapia détox realiza ejercicios de intensidad baja-moderada, siempre y cuando tengas el hábito de hacer deporte”

detox deporte

detox deporte 1

¿Una dieta con la que no puedes hacer ejercicio? No parece una buena pauta para adquirir hábitos saludables.

b-. Son muy restrictivas y eliminan grupos completos de alimentos.

En regímenes de adelgazamiento estrictos pueden ser deficitarios en micronutrientes y se presentan síntomas típicos de las dietas de muy bajo contenido calórico (náuseas, deshidratación, dolor de cabeza, debilidad, alteración de la microbiota intestinal, alteraciones electrolíticas…).

Eso sí, pueden incluso tratar de convencerte de que esos síntomas son porque estás eliminando toxinas. En serio.

detox sintomas

Por su bajísimo aporte calórico (menos de 800kcal/día), se corresponden con lo que se clasifica como “Dietas de muy bajo contenido calórico DMBC”. Se usan en la práctica clínica y SOLO deben usarse en la práctica clínica.

En relación con las DMBC, las  Recomendaciones nutricionales basadas en la evidencia para la prevención y el tratamiento del sobrepeso y la obesidad en adultos (Consenso FESNAD-SEEDO) indican que La utilización de este tipo de dietas requiere una estrecha supervisión médica, ya que pueden dar lugar a efectos adversos gravesY solo deben emplearse en determinados pacientes muy concretos.

Claro, que las empresas que los venden no son tontas, y ellas mismas sugieren o advierten de que sus “programas desintoxicantes” deben seguirse un máximo de 10 días.

Una vez más, no quieren acabar con sus clientes (se agradece).

¿Adelgazan? Pues claro que adelgazan. Porque no comes.

c-. Se pueden presentar interacciones con medicamentos.

A pesar de la falacia que apunta a que lo natural es buenísimo (en contraposición a lo sintético), determinados nutrientes pueden interferir con la absorción o el metabolismo de los fármacos.

Especialmente cuando se consumen en grandes cantidades (como es el caso).

Las personas medicadas deben tener mucho cuidado con este tipo de dieta.

d-. No hay efecto saciante porque no hay masticación y se elimina gran parte de la parte más fibrosa.

Siempre es preferible consumir los alimentos enteros que en zumos o licuados (tal como indica la postura del Grupo de Revisión y Posicionamiento de la Asociación Española de Dietistas-Nutricionistas -ahora Academia Española de Nutrición y Dietética-)

Porque un zumo no equivale a la fruta entera. Ya te lo han dicho por activa y por pasiva, pero te dejo este artículo de mi compañero Julio Basulto en la sección  #NutrirConCiencia de Materia Ciencia, medio en el que yo también colaboro.

2-. Seguridad alimentaria

La EFSA los incluyo en 2015 y 2016 en la lista de riesgos emergentes por varios motivos:

a-. Concentración de oxalato: el ácido oxálico aparece de forma natural en algunos alimentos de origen vegetal.

Por ejemplo, son ricos en oxalato (>10mg/ración) las espinacas, escarolas, canónigos, apio, col, puerro, frambuesa, grosella, fresa, arándano o el kale.

Consumidos en ensaladas o en preparaciones culinarias convencionales no suponen un problema, pero sí cuando lo hacemos en batidos, por varias razones:

  1. Se ingieren crudos: el 87% del oxalato se destruye en el cocinado.
  2. Consumido en ayunas se incrementa la absorción de oxalato
  3. Las cantidades de vegetales que contiene cada batido o zumo es mucho mayor que la que se consumiría a partir de verduras o frutas enteras.

Los efectos adversos del ácido oxálico son los siguientes:

1-. Si se consumen por encima de 180mg/día puede producir litiasis renal  (piedras en el riñon): 1 ración de 250ml de batido excede esa cantidad. .

2-. Interfiere absorción micronutrientes: calcio, hierro, potasio y sodio.

La EFSA considera que la ingesta de 2 litros diarios (ración habitual en estos planes) supone un riesgo de pérdida de minerales y de cálculos renales.

b-. Incremento consumo de nitrato: al igual que en el caso del oxalato, las verduras de hoja verde presentan nitrato de forma natural.

En el intestino se produce una reacción de reducción del nitrato a nitrito que produce cambios en la hemoglobina (matehemoglobinemia): la hemoglobina transporta oxígeno, pero no lo libera en los tejidos y aparece cianosis (piel de coloración azul).

Afecta especialmente a niños de corta edad.

¿Debes preocuparte si consumes estos vegetales habitualmente (no en forma de zumos)?

No. Pero sí que hay unas recomendaciones de AECOSAN que pueden ser útiles a la hora de preparar alimentos para los niños.

c-. Contaminación microbiana

La EFSA considera que puede haber riesgo de contaminación con patógenos.

La razón es que se usan vegetales crudos y por lo tanto deberían extremarse las medidas higiénicas:

Así que el reclamo “Sin pasteurizar” que aparece en el etiquetado, en lugar de atraer consumidores deberían hacer que huyesen.

Pero, como ya te he dicho, las empresas que los venden envasados no están locos y sí aplican un tratamiento tecnológico para conservar estos zumos.

Otra cosa es que lo compremos en un establecimiento de venta directa al consumidor final, como cafeterías, restaurantes, o bares en los que lo elaboran ellos mismos.

Aquí el riesgo dependerá del conocimiento que tengan los trabajadores de cuáles son las condiciones de manipulación higiénicas de las frutas y verduras crudas (cruza los dedos).

Así que, si después de todo sigues queriendo hacer tu plan detox o incorporar estos zumos a tu dieta, al menos ten una precaución: no se los ofrezcas nunca a mujeres embarazadas o lactantes, niños, ancianos y personas inmunideprimidas.

3-. Precio

Vamos a lo que duele, el bolsillo.

Te doy un dato: los zumos elaborados más baratos están en torno a 7€/litro.

También encuentras planes más premium de 10 días que te hacen precio por ser tú: 180€ (a 9€/litro) o planes de 1 día a 50€ (es decir, a 25€/litro).

Si vamos a los ingredientes típicos de estos zumos encontramos que un kilo de espinacas cuesta entre 1-1,5€/kilo.

El apio o las peras no llegan a 2€/kilo.

El kale es más caro, que para eso es tendry, pero con un kilo (5€) te haces unos cuantos batidos. Y si te dejas de modernidades y te vas a la berza normal y corriente, pues eso que te ahorras (a 3,5€/kilo).

Vaya, que desde el punto de vista meramente económico, es un timo. Con todas las letras (a menos que creas que el bonito envase bien vale la plusvalía).

Entonces, ¿por qué tienen tanto éxito?

Porque son lo que muchos consumidores desean creer: un producto fashion, que se relaciona con la salud y el bienestar, asociados a la imagen de personas conocidas a las que la gente admira y con características físicas que se quieren emular…

detox gisele bunchen

Porque se aprovechan del sentimiento de culpa por los excesos cometidos.

Porque se asocian a pérdidas de peso y parecen una forma fácil de conseguir un determinado patrón corporal.

Y porque, para más inri, a veces son promocionados por sanitarios (médicos, dietistas-nutricionistas, farmacéuticos…). Y aquí tenemos un verdadero problema que merece un artículo entero: el de los profesionales que, ejerciendo la mala praxis, utilizan el prestigio de su carrera para avalar productos que ellos mismos saben que son un fraude.

En todos los sitios cuecen habas: la mayoría de los sanitarios están comprometidos con su profesión y su código deontológico y nunca irían en contra del interés de la población general o de sus pacientes. Y una pequeña parte tiene conflictos de interés y te venden batidos detox, homeopatía o tratamientos cosméticos para adelgazar.

Si un sanitario avala uno de estos productos, lo que está haciendo es desprestigiar su propia imagen, no avalar las propiedades de esos batidos.

No te engañes.

Los productos detox son el camino rápido, sí, pero para alcanzar dos destinos indeseables: la pérdida de dinero y la frustración.

leche cruda

Que no, que por ser “natural” no es mejor (y puede ser peligroso)

Como la leche cruda

Te lo cuento aquí

FacebookTwitterGoogle+LinkedInWhatsAppPinterestComparte

Beatriz Robles
Soy consultora de seguridad alimentaria. Trabajo con pequeños hosteleros y manufacturas alimentarias comprometidos con la calidad de su producto. Me ocupo de que la seguridad alimentaria de sus empresas sea más sencilla, práctica y acorde a su visión del negocio.
Para que tengan garantizada la seguridad del alimento que ofrecen y empleen su tiempo en dotar a sus productos de un valor extraordinario que conecte con los gustos y emociones de sus clientes.

Puedes encontrarme en Facebook, Twitter, Google + y Linkedin

FacebookTwitterGoogle+LinkedIn

 

Miembro de:

seguridad-alimentaria-l-dietetica-sin-patrocinadores
seguridad-alimentaria-l-acta-cl
seguridad-alimentaria-l-alcyta

Descárgate mi guía “Los 5 errores de seguridad alimentaria que no sabías que estabas cometiendo y cómo evitarlos para tener un negocio seguro”


He leído y acepto la política de privacidad
  • Los datos de carácter personal que me facilites serán tratados por Beatriz Robles Martínez como responsable de esta web.
  • La finalidad de la recogida de tus datos es enviarte la información que me solicites, gestionar las suscripciones al blog y moderar los comentarios.
  • Al marcar la casilla de aceptación estás dando tu consentimiento explícito para que pueda tratar tus datos conforme a mi política de privacidad.
  • Los datos que me facilitas están ubicados en los servidores de Webempresa Europa S.L., como proveedor de hosting y son comunicados a Mailrelay (CPC SERVICIOS INFORMATICOS SL), que es la plataforma de envío de boletines.
  • Puedes ejercer tus derechos de acceso, rectificación, limitación, supresión y cualquier otro recogido en la política de privacidad mediante comunicación postal o a través del email info@seguridadalimentariaconbeatriz.com
  • Puedes consultar toda la información sobre la protección de tus datos personales en el apartado política de privacidad de mi página web.

Nos topamos cada vez más con ello.

Noticias que hablan de alimentos adictivos y de aditivos alimentarios que crean dependencia.

De personas que son adictas a la comida.

Y sí, puede ser un término que describe gráficamente el deseo casi irrefrenable que nos producen algunos alimentos como el chocolate o los snacks salados.

Pero no es precisa. Y ni siquiera tenemos claro que exista.

En Materia Ciencia de El País he hecho un repaso de lo que dice la ciencia más actual sobre este tema.

Porque, a pesar de los titulares sensacionalistas que aseguran que “el azúcar es tan adictivo como la cocaína”, la ciencia no dice eso ni de lejos.

adiccion alimentos

 

Y analizo por qué es importante llamar a las cosas por su nombre.

¿Qué alimento es adictivo para ti? ¿El chocolate, las patatas fritas, las galletas saladas?

Ya has pensado alguno, ¿verdad? Pues la pregunta tiene trampa.

Porque la ciencia no tiene claro (ni de lejos) que pueda haber alimentos adictivos, y tampoco que exista la “adicción a la comida”.

Es cierto que en nuestro lenguaje coloquial usamos términos como “adicción”, que en el ámbito científico tienen un significado más complejo. Nos sirve para describir una situación que nadie interpreta literalmente. No hay mayor problema.

En las adicciones conocidas, la sustancia o el comportamiento adictivo son prescindibles y pueden evitarse, pero los alimentos son indispensables para sobrevivir

El conflicto aparece cuando se sigue la dirección contraria, y la ciencia toma el argot para determinar que existe una nueva patología: la adicción a la comida (sigue leyendo)

Si no conocemos el problema, nunca podremos abordarlo eficazmente.

estudios nutricion el pais

¿Quieres saber por qué no los estudios sobre nutrición son tan contradictorios?

Te lo explico aquí

Beatriz Robles
Soy consultora de seguridad alimentaria. Trabajo con pequeños hosteleros y manufacturas alimentarias comprometidos con la calidad de su producto. Me ocupo de que la seguridad alimentaria de sus empresas sea más sencilla, práctica y acorde a su visión del negocio.
Para que tengan garantizada la seguridad del alimento que ofrecen y empleen su tiempo en dotar a sus productos de un valor extraordinario que conecte con los gustos y emociones de sus clientes.

Puedes encontrarme en Facebook, Twitter, Google + y Linkedin

FacebookTwitterGoogle+LinkedIn

 

Miembro de:

seguridad-alimentaria-l-dietetica-sin-patrocinadores
seguridad-alimentaria-l-acta-cl
seguridad-alimentaria-l-alcyta

Descárgate mi guía “Los 5 errores de seguridad alimentaria que no sabías que estabas cometiendo y cómo evitarlos para tener un negocio seguro”


He leído y acepto la política de privacidad
  • Los datos de carácter personal que me facilites serán tratados por Beatriz Robles Martínez como responsable de esta web.
  • La finalidad de la recogida de tus datos es enviarte la información que me solicites, gestionar las suscripciones al blog y moderar los comentarios.
  • Al marcar la casilla de aceptación estás dando tu consentimiento explícito para que pueda tratar tus datos conforme a mi política de privacidad.
  • Los datos que me facilitas están ubicados en los servidores de Webempresa Europa S.L., como proveedor de hosting y son comunicados a Mailrelay (CPC SERVICIOS INFORMATICOS SL), que es la plataforma de envío de boletines.
  • Puedes ejercer tus derechos de acceso, rectificación, limitación, supresión y cualquier otro recogido en la política de privacidad mediante comunicación postal o a través del email info@seguridadalimentariaconbeatriz.com
  • Puedes consultar toda la información sobre la protección de tus datos personales en el apartado política de privacidad de mi página web.

El arte de crear la necesidad.

Todos sin excepción queremos creernos dueños de nuestras decisiones de compra.

Reconocer lo contrario sería aceptar que, de algún modo, las estrategias de marketing conocen nuestro comportamiento mejor que nosotros mismos y son capaces de predecirlo.

Y reconocer que perdemos el control de nuestros actos, aunque sea simplemente al decidir qué compramos, nos resulta inadmisible.

Pero, sin embargo, esto es exactamente lo que hacemos.

En esa idea se basan las justificaciones de una parte de la industria alimentaria para vendernos productos insanos:

“Nosotros ponemos el producto en el mercado y es el consumidor el que decide si lo compra o no”, “Los productos permanecen en los lineales porque el público los demanda, si no tuvieran éxito se retirarían”, “El consumidor elige desde su libertad”…

Ya. Pues no.

Si fuera así, no tendría sentido gastarse 4.000 millones de euros en marketing (hablo solo de datos de la industria alimentaria en España, frente a los 30 millones de euros destinados por AECOSAN a la estrategia de prevención de la obesidad, por darle contexto), ni importaría demasiado si el producto lleva etiquetado frontal o no o si se implanta el etiquetado NutriScore.

La publicidad condiciona nuestras elecciones alimentarias: la industria invierte 4.000 millones de euros en marketing.

El doble del gasto sanitario asociado a enfermedades vinculadas con el sobrepeso.

Tampoco se invertirían 1.000 millones de euros en para evitar que el etiquetado del semáforo sea obligatorio.

¿Por qué se hace entonces?

Porque la información que recibe el consumidor es vital para colocar un producto en el mercado. Y la imagen que se crea alrededor de determinados productos, especialmente los que se publicitan como saludables sin serlo, determina su elección.

Ojo, que por lo general toda la información que recibimos a través del etiquetado y de la publicidad es legal e incluye todos los datos que la normativa les exige.

Que sí, que si prestamos atención podemos saberlo (casi) todo de un producto.

Otra cosa es que seamos capaces de interpretarlo.

Tenemos toda la información a nuestro alcance, pero es difícil de interpretar.

Porque hombre, ya que todos nos alimentamos a diario y que, por la estructura social en la que vivimos, dependemos de la industria alimentaria y del supermercado para proveernos de gran parte de nuestros alimentos, no debería ser necesario ser expertos en derecho alimentario, en marketing y publicidad, y en nutrición humana y dietética, para hacer una elección saludable y no condicionada por los reclamos.

Mi campo no es el marketing, eso por delante.

Pero en ese ámbito están los que piensan (pensamos) que la publicidad nos crea necesidades para que tratemos de satisfacerlas (comprando sus productos); y los que argumentan que una necesidad no puede crearse, sino que está en nuestro subconsciente y la publicidad simplemente la “despierta”.

Sea como sea, está bastante claro que la satisfacción de una necesidad (creada o innata) es lo que mueve la decisión de compra.

En alimentación, las necesidades pueden ser diversas: obtener energía (reclamo de la publicidad de alimentos muy calóricos), mantener la línea (alimentos “light”), o prevenir enfermedades (productos con esteroles para bajar el colesterol, enriquecidos en calcio para fortalecer los huesos…).

Todas se resumen en una sola: mantener o mejorar la salud a través de los alimentos.

Un producto que se dirige específicamente a nuestro perfil (de edad, sexo, circunstancias personales…), que parece diseñado pensando en nosotros, que toca nuestros “puntos de dolor” (lo que nos preocupa) y nos da una solución para frenarlo o revertirlo…es una apuesta segura.

Hoy voy a hablar de un alimento concreto, la leche Suprema de Central Lechera Asturiana, pero todo lo anterior es aplicable a la mayoría de los productos que requieren publicidad para venderse.

Esta leche recién lanzada al mercado se promociona como “Una leche que aporta todo lo que necesitas para cuidarte a partir de los 50”.

Veamos el anuncio (en radio es muy similar)

leche suprema video

Haz CLIC para ver el anuncio

¿Cómo consigue que nos interese el producto?

  • Se dirige a un público concreto: personas de más de 50 años. “Pensada para los que ya estamos en los 50”.
  • Toca sus preocupaciones: el efecto del paso del tiempo sobre el rendimiento físico. “Tu hijo te gana por primera vez”.
  • Genera una inquietud…:¿tengo que tener una alimentación específica a partir de los 50 años?, ¿podré mejorar mi condición física con la alimentación?. “Con alto contenido en calcio y proteína para tus huesos y tus músculos”
  • …que crea una necesidad: voy a comprar esta leche diseñada para cubrir mis requerimientos (recién descubiertos).

De manual. Y funciona.

Analicemos si merece la pena que cambies tu leche de siempre por la “Suprema”.

¿Tiene una buena composición nutricional?

Lo que podemos saber por el etiquetado es que estamos ante una leche es que es ultrafiltrada desnatada, con vitamina D,  sin lactosa, sin grasa (puede parecer reiterativo porque ya os ha indicado que es “desnatada”, pero como el Código Alimentario Español permite que la leche desnatada tenga hasta un 1% de materia grasa, con la indicación “sin grasa” nos está diciendo que tiene menos de 0,5% grasa, según lo establecido en el Reglamento 1924/2006).

En esta tabla puedes ver los valores nutricionales y el precio de la leche Suprema y los valores de una leche desnatada con calcio y vitamina D, de la desnatada “sin lactosa”, y de la desnatada normal y corriente.

Todas de la Central Lechera Asturiana.

Valores por 100ml Suprema Desnatada con calcio y vitamina D Desnatada sin lactosa Desnatada convencional
Valor energético (Kcal) 40 41 33 34
Grasas (g) 0,1 0,25 0,1 0,25
de las cuales saturadas (g) 0,1 0,17 0,07 0,25
Hidratos de carbono (g) 4,7 4,7 4,7 4,7
de los cuales azúcares (g) 4,7 4,7 4,7 4,7
Proteínas (g) 5,0 4,9 3,2 3,2
Sal (g) 0,2 0,2 0,1 0,1
Calcio (mg) 160 160 120 120
Vitamina D (μg) 2 1 0,01* 0,01*
Precio/litro 0,99 0,89 0,92 0,79

*Dato obtenidos de la Base de Datos Española de Composición de Alimentos (BEDCA) al no disponer de la información de la CLA.

Según el envase, un vaso de 250ml aporta el 25% de la cantidad diaria recomendada de proteína, el 50% del calcio y el 100% de la vitamina D.

Llama la atención que lancen un producto nuevo con esos reclamos, cuando ya tienen uno muy similar: la desnatada con calcio y vitamina D (el mismo calcio y proteína, y está enriquecida en vitamina D).

Cosas del marketing.

¿Es interesante en base a esta información nutricional?

Veamos nutriente a nutriente.

1-. Proteínas:

Sí, esta leche aporta más proteínas que una leche convencional.

¿Cómo es posible?

No es que le añadan proteínas de otras fuentes, sino que, como se indica en el propio envase, se ha sometido a un proceso de ultrafiltración.

La ultrafiltración consiste (de forma sencilla) en hacer pasar la leche por una membrana con un tamaño de poro que deja pasar el agua, los minerales y la lactosa, pero retiene las proteínas (que son más grandes).

Así se consigue una leche con más proteína.

En este caso, la Suprema nos aporta 5 gramos de proteína por 100ml frente a los 3,2g de las normales. Nada menos que un 56% más.

Vaya, que con un vaso conseguimos 12,5g de proteínas. Sí, sí, lo que dice la etiqueta: el 25% de la ingesta de referencia (50g) que recoge el Reglamento 1169/2011.

Impresionante.

Impresionante, pero ¿necesario?

Bueno, la etiqueta también nos dice “Nutrición extra para ayudar a mantener tu masa ósea y muscular”.

Y eso algo tendrá que ver con el aporte de proteínas y de calcio, ¿no?

Pues sí.

Pero es que la normativa europea permite hacer esas alegaciones a cualquier producto en el que la proteína aporte el 12% del valor energético total y 120mg de calcio por 100g o 100ml de alimento o 60mg de calcio por 100ml en el caso de las bebidas.

Con una regla de tres vemos que la proteína de la leche Suprema aporta el 50% del valor energético (5g proteína x 4kcal/gproteína = 20kcal).

Todo correcto.

Pero esas alegaciones podrían hacerse para cualquier producto que cumpliera con esos requisitos.

Y resulta que la leche normal, corriente y moliente también los cumple:

 3,2gproteína x 4kcal/g proteína = 12,8 kcal.

12,8kcal son el 38% del valor energético de 100ml de leche desnatada.

Bueno, podríamos tener dudas todavía pensando que en cualquier caso nos aporta más proteínas y esto puede ser bueno para nuestra dieta.

Te remito al artículo “¿Tienen riesgo los suplementos proteicos para deportistas?”, en el que explico que en España no hay déficit en la ingesta proteica.

En España no tenemos déficit de proteínas. Un producto enriquecido en este nutriente no está justificado.

Es más, consumimos bastante más proteína de la que se establece en las recomendaciones. No debería preocuparnos en absoluto.

¿Y si tenemos más de 50 años? (recuerda que es la población “diana” a la que va dirigido el anuncio)

Pues tampoco.

Los aportes dietéticos de proteína recomendados para la población española por la FESNAD para hombres y mujeres a partir de los 19 años (y sin límite de edad) son de 0,8g/kg peso corporal/día.

Y tampoco debes preocuparte si sumamos que tienes más de 50 años y que practicas deporte.

Como te he comentado, sobre el consumo extra de proteínas para personas deportistas me explayé aquí.

Bien.

Aceptemos que todo lo que he dicho hasta ahora es verdad y que no es excepcional. Pero ¿podría servir como “suplemento proteico”?

Te doy datos y lo valoras tú mismo:

  • un vaso de 250ml de leche desnatada Suprema te aporta la misma cantidad de proteínas que dos yogures naturales desnatados (con el mismo aporte calórico).
  • un vaso de 250ml de leche desnatada Suprema te aporta la misma cantidad de proteínas que un vaso de leche desnatada con calcio y vitamina D de la misma marca (por 25 céntimos menos).

2-. Calcio:

El nutriente rey de la leche. Sobre la necesidad de tomar lácteos para obtener calcio puedes leer mucho más en mi artículo “Consumir leche, ¿el fin del dilema?”. Y te recomiendo encarecidamente que no te pierdas este texto de Rodrigo Casteleiro para El Comidista.

Con 250ml de cualquier otra leche conseguimos el 50% de los valores de referencia de nutrientes (de acuerdo con los valores que aparecen en el Reglamento 1169/2011, que son los que regulan el etiquetado).

Es decir, en cuanto al calcio, aporta un 33% más que las leches convencionales…de un nutriente para el que no tenemos déficit.

leche suprema huesos

Sobre las supuestas necesidades aumentadas de calcio conforme cumplimos años y la necesidad de ingerir más cantidad (¿es que no tomamos suficiente?), la cosa no es tan sencilla ni de lejos.

Puede leer mucho más en este artículo de Lucía Martínez en Nutrir con Ciencia. Pero te adelanto algo: incrementar la ingesta de calcio para mejorar la salud ósea no tiene justificación. ¿Increíble? Insisto, lee a Lucía.

Nada especial en este sentido, tengas 50 años o tengas 15, vas a conseguir el mismo calcio que con cualquier otra leche.

Otra cosa será si somos capaces de absorberlo. Pero ya estamos hablando del siguiente nutriente.

3-. Vitamina D:

Aquí tenemos a la responsable de que podamos aprovechar el calcio dietético (entre otras importantes funciones).

La mayor parte de nuestros requerimientos de vitamina D pueden cubrirse mediante la exposición solar (Salas-Salvadó, 2014). De hecho, nuestra fuente principal es la síntesis cutánea a partir de la radiación solar, y no los alimentos.

Por eso, las ingestas dietéticas de referencia varían en cada zona geográfica y se establecen en función de la exposición a la radiación solar y de la capacidad que tiene cada tipo de piel para sintetizarla.

Al analizar la leche Suprema, la vitamina D es el nutriente que podría resultar más interesante: según datos de la Encuesta Nacional de Ingesta Dietética ENIDE la población española presenta déficit para la ingestas diarias de referencia establecidas para la población española (5μg/día, que aumentan hasta 7,5 en los mayores de 70 años).

Los datos revelan que en España hay déficit de vitamina D, a pesar de que tenemos más acceso a la radiación solar que en otros países.

Tenemos que tener en cuenta que organismos como la EFSA proponen ingestas adecuadas de 15μg/día, con lo que el porcentaje de población con una ingesta insuficiente sería mayor.

Datos posteriores como los aportados en una revisión sistemática publicada en el British Medical Journal o el documento de consenso “Recomendaciones de Vitamina D para la población general” de la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN) han encontrado que, efectivamente, tenemos niveles plasmáticos bajos de 25(OH)D (el metabolito de la vitamina D que se puede encontrar en la sangre y que representa el total de vitamina D que obtenemos tanto por la exposición al sol como por la ingesta).

¿Por qué se da esta paradoja en un país conocido por sus horas de sol?

Según la SEEN, se debe al escaso aporte dietético, la protección a la exposición solar en los meses de verano y porque la mayor parte de España está por encima del paralelo 35◦N, donde la posibilidad de sintetizar vitamina D es escasa en invierno y primavera.

Llama la atención que los niveles plasmáticos de 25-hidroxivitamina D (el metabolito que se emplea para medir la cantidad de vitamina D en sangre) en España son iguales o incluso menores que en países del Centro y Norte de Europa.

leche suprema sol

¿Cómo es posible?

Pues por todas las razones mencionadas por la SEEN, más un color de piel por lo general más oscuro que en países situados más al norte (lo que dificulta la síntesis cutánea), más un factor relacionado con la alimentación: la fortificación.

Sigue leyendo.

¿De qué alimentos podemos obtener vitamina D?

La vitamina D no es un micronutriente que abunde en los alimentos.

Se encuentra fundamentalmente del pescado azul (100g de atún nos aportan 25μg), moluscos y crustáceos, huevos y algunos alimentos de origen vegetal como las setas.

Los lácteos no enriquecidos no son una fuente demasiado importante de vitamina D: 100ml de leche normal nos aporta unos 0,01 μg (en la enriquecida llega a los 2,5μg).

Sin embargo, ya podemos encontrar en el mercado numerosos alimentos fortificados, es decir, a los que se les añade vitamina D: fundamentalmente productos lácteos, bebidas vegetales y cereales “de desayuno”. La vitamina D se extrae de otros productos (fundamentalmente de origen vegetal) y se incluye al alimento que nos interese.

En países como EEUU y Suecia es una práctica rutinaria que parece que explica que tengan menos déficit.

Hay pocos alimentos que sean buenas fuentes de vitamina D. Si no se puede tomar el sol en cantidad suficiente, consumir alimentos enriquecidos es una buena opción.

Además, a medida que cumplimos años se va reduciendo nuestra capacidad para sintetizar vitamina D a partir de la exposición solar y también disminuye la absorción intestinal.

Por lo tanto, tomar alimentos enriquecidos que nos aporten un extra de vitamina D, sí tiene justificación.

Es curioso que el anuncio de Suprema insista en el contenido en proteína y calcio y no subraye el alto contenido en vitamina D, cuando es el único nutriente que le da ventajas reales frente a otros productos.

La publicidad de la leche Suprema no recalca especialmente el aporte de vitamina D, cuando es el único nutriente que la diferencia de otros productos de la misma marca. ¡Ay, el marketing!

Es más, el único nutriente que le diferencia de otros productos sorprendentemente parecidos y de la misma marca.

Cosas del marketing. Otra vez.

Pero ingerir un producto como Suprema que suponga el 100% de las ingestas recomendadas (los 5μg que estipula la legislación que regula el etiquetado), no es necesario: no es el único alimento del que obtenemos la vitamina D a lo largo del día.

4-. Sin lactosa:

Este reclamo no se hace sobre los nutrientes que contiene la leche, sino sobre uno que NO contiene.

La leche aporta 4,7g de lactosa por cada 100ml.

Vayamos por partes, ¿tiene sentido que las personas sin problemas para digerir la lactosa tomen “leche sin lactosa”?

No. No tiene ningún fundamento.

El problema de las personas que presentan intolerancia a la lactosa es que, en el intestino delgado, sus enterocitos (las células que recubren las paredes intestinales) no son capaces de fabricar (o fabrican pocas cantidades) de β-galactosidasa (o lactasa), la enzima que “rompe” la molécula de lactosa y la divide en dos monosacáridos: glucosa y galactosa.

La lactosa no se digiere, llega íntegra al intestino grueso, “atrae” agua que pasa de la sangre a la luz intestinal (lo que diluye las heces y produce las típicas diarreas) y se fermenta por las bacterias de la microbiota (produciendo gases).

Eso es todo.

leche suprema intolerancia

No es un compuesto tóxico. No engorda.

Y, aunque es un disacárido (un hidrato de carbono formado por dos monosacáridos, glucosa y galactosa tampoco se considera un azúcar libre, de esos que hay que restringir en la dieta.

 ¿Qué pasa si una persona no tiene problemas de intolerancia?

Pues que producirá suficiente lactasa, esta se romperá en glucosa y galactosa que se absorberá en la pared intestinal para pasar a la sangre. No llega al intestino grueso y no aparecen síntomas. Fin.

¿Se elimina la lactosa en la leche “sin lactosa”?

Pues no.

Aunque hay técnicas distintas para eliminar la lactosa, el procedimiento habitual es añadir a la leche la enzima que los intolerantes no producen.

La enzima rompe la molécula de lactosa y tenemos una leche sin lactosa, pero con la glucosa y la galactosa.

Estos monosacáridos llegan al intestino, los absorbemos y pasan a la sangre. Fin.

Por eso, aunque sea leche sin lactosa, en los valores nutricionales podemos ver que contiene los mismos 4,7g de hidratos de carbono.

Con un diferencia puramente química: en lugar de tener lactosa tiene glucosa y galactosa.

Y otra diferencia a nivel sensorial: un sabor más dulce. Esto hace que algunos consumidores piensen que a la “sin lactosa” se le añaden azúcares.

No es así.

La explicación está en poder edulcorante de los distintos azúcares, es decir, de su “dulzor”.

La lactosa tiene un poder edulcorante muy bajo, mientras que el de la glucosa y la galactosa es superior. Por lo tanto, el sabor de una leche que tiene glucosa y galactosa (en lugar de lactosa), será más dulce.

¿Tiene alguna ventaja la leche “sin lactosa”?

Sí. Una clarísima: que las personas con intolerancia REAL a la lactosa (no autodiagnosticada), pueden tener más oferta en el mercado

Como la mención “sin lactosa” no está legalmente establecida, AECOSAN han elaborado una orientación no vinculante que indica que “sin lactosa” son los productos que contienen menos del 0,01% de lactosa y “bajo contenido en lactosa” aquellos con menos de un 1%.

Esa es la ventaja de esta leche.

¿Puede pasar algo si tomamos productos “sin lactosa” sin ser intolerantes?

Sí, que podemos acabar siéndolo.

La capacidad de producir lactasa es adaptativa: si hay lactosa se produce la enzima, si no hay lactosa se va reduciendo la producción.

Por lo tanto, si dejamos de consumir lactosa reduciremos nuestra capacidad de fabricar la enzima.

Y en cuanto a la salud de nuestro bolsillo: la leche sin lactosa es un 33% más cara que la normal.

En resumen…

La leche Suprema es un intento más de crearnos una necesidad nutricional inexistente para colocar un producto en el mercado.

La misma empresa tiene productos nutricionalmente muy similares, pero más baratos.

No dejes que la publicidad alimentaria decida que te hace falta algo que no está respaldado por la ciencia.

proteina whey portada

Por más proteína que tomes no vas a mejorar tu rendimiento ni aumentar tu masa muscular

Te lo cuento aquí

Beatriz Robles
Soy consultora de seguridad alimentaria. Trabajo con pequeños hosteleros y manufacturas alimentarias comprometidos con la calidad de su producto. Me ocupo de que la seguridad alimentaria de sus empresas sea más sencilla, práctica y acorde a su visión del negocio.
Para que tengan garantizada la seguridad del alimento que ofrecen y empleen su tiempo en dotar a sus productos de un valor extraordinario que conecte con los gustos y emociones de sus clientes.

Puedes encontrarme en Facebook, Twitter, Google + y Linkedin

FacebookTwitterGoogle+LinkedIn

 

Miembro de:

seguridad-alimentaria-l-dietetica-sin-patrocinadores
seguridad-alimentaria-l-acta-cl
seguridad-alimentaria-l-alcyta

Descárgate mi guía “Los 5 errores de seguridad alimentaria que no sabías que estabas cometiendo y cómo evitarlos para tener un negocio seguro”


He leído y acepto la política de privacidad
  • Los datos de carácter personal que me facilites serán tratados por Beatriz Robles Martínez como responsable de esta web.
  • La finalidad de la recogida de tus datos es enviarte la información que me solicites, gestionar las suscripciones al blog y moderar los comentarios.
  • Al marcar la casilla de aceptación estás dando tu consentimiento explícito para que pueda tratar tus datos conforme a mi política de privacidad.
  • Los datos que me facilitas están ubicados en los servidores de Webempresa Europa S.L., como proveedor de hosting y son comunicados a Mailrelay (CPC SERVICIOS INFORMATICOS SL), que es la plataforma de envío de boletines.
  • Puedes ejercer tus derechos de acceso, rectificación, limitación, supresión y cualquier otro recogido en la política de privacidad mediante comunicación postal o a través del email info@seguridadalimentariaconbeatriz.com
  • Puedes consultar toda la información sobre la protección de tus datos personales en el apartado política de privacidad de mi página web.

Una parte de la audiencia critica sus programas sin piedad.

Otros se sienten aludidos y denuncian que la información se presenta de forma sesgada o sensacionalista.

Pero no se puede negar que la primera temporada de “¿Te lo vas a comer?” de Alberto Chicote ha conseguido algo increíble: llevar el debate de la alimentación al prime time.

Y que se hable de ello.

Y que en las Cortes de Castilla y León se pregunten por el estado de las residencias de mayores a raíz del caso extremo que apareció en su programa.

O que el problema de la calidad de la comida hospitalaria (y su repercusión en las tasas de desnutrición hospitalaria) ocupe titulares.

Y que el consumidor se sorprenda. Y se indigne. Y, al menos, que se cuestione prácticas que parecen normales.

Porque, en lo que se refiere a seguridad alimentaria, la población la da por hecho.

Es así.

No nos preocupa que nos puedan intoxicar cuando comemos fuera de casa o que un alimento del supermercado nos produzca una enfermedad, porque la incidencia de estos problemas es pequeña.

Pero el riesgo existe. Se controla porque hay personas encargadas de hacerlo y porque hay normativa que nos protege como consumidores.

Aunque muchos la desconozcan o piensen que el programa de Chicote es sensacionalista y que “está demonizando a los pobres vendedores que solo quieren ganarse la vida”. Porque eso hemos leído en twitter (y no era una opinión solitaria) en comentarios al programa de La Comida en las Fiestas Populares.

Pues resulta que no.

Que está señalando prácticas peligrosas que pueden traer consecuencias graves para los consumidores (desengáñate, una toxoinfección alimentaria puede reducirse a molestos síntomas digestivos como vómitos o diarreas, pero también puede tener efectos neurológicos, hepáticos, renales…a veces con secuelas crónicas).

Y, además, también valora el buen trabajo, mostrando a profesionales que cumplen con toda la normativa.

Mario Sánchez y yo hablamos sobre la seguridad alimentaria de los puestos ambulantes en este artículo de Vitónica, publicado precisamente a propósito de ese reportaje.

Así que, por la parte que me toca, le agradezco que ponga el asunto en primera línea.

Se acaba de emitir el último programa de esta temporada de ¿Te lo vas a comer? y se ha tratado el problema del fraude del pescado.

También me han preguntado por este reportaje en Vitónica, y aquí puedes leer todo el artículo, en el que también participa Daniel de Ursúa.

A continuación te cuento con detalle qué les contesté a esas dudas que, estoy segura, a ti también te han surgido si has visto El fraude del pescado”.

La OCU estima que una de cada tres veces no nos sirven el pescado que hemos pedido. ¿Por qué ocurre esto?

 

Lo primero que hay que señalar es que el problema del pescado de una especie identificado como de otra no es exclusivo de España y tampoco es específico de un canal de venta (en este caso, establecimientos que sirven comida preparada al consumidor final como restaurantes), sino que pasa en otros puntos de la cadena alimentaria.

A este respecto, la Comisión Europea puso en marcha en 2015 un plan coordinado para evaluar la prevalencia de este problema en los distintos canales de distribución (incluidos restaurantes), centrándose en las especies de pescado blanco.

Los resultados arrojaron que un 6% del total de las muestras analizadas no estaban correctamente identificadas, no conformidades que ascendían al 8% en el caso de los establecimientos de restauración. Los pescados más afectados fueron los declarados como lenguado y limanda.

Pero el programa tiene limitaciones:  la propia CE indica que “los resultados solo sirven para hacerse una ideal de la situación del etiquetado incorrecto del pescado blanco en la UE” y, de hecho, el problema podría ser mucho más grave.

El informe de la FAO OVERVIEW OF FOOD FRAUD IN THE FISHERIES SECTOR, publicado este mismo año, recoge diversos estudios con resultados como:

  • Una revisión de los estudios publicados en los que se identifican las especies con métodos genéticos, encontró que el 30% de las muestras no se correspondían con lo declarado; y, en general, las no conformidades afectaban más a restaurantes y establecimientos “para llevar”.
  • En Canadá, el 50% de las muestras analizadas procedentes de restaurantes y tiendas de venta al por menor estaban mal identificadas.
  • En EEUU, investigaciones en distintas zonas y tipos de restaurantes han cuantificado error en la identificación entre el 16,5% y el 47% (dato aplicable específicamente a los restaurantes de sushi).

pescado fraude sushi

  • Sobre la situación en la UE, además de nombrar el Plan de Control de la Comisión Europea, la FAO hace un repaso de numerosos estudios de menor tamaño muestral, en los que se evidencia la situación:

Otros estudios con repercusión mediática han detectado también este problema en Bruselas, donde el 31% de las muestras analizadas resultaron fraudulentas.

También en Madrid: recientemente se publicó una investigación que detectó esta práctica en el 31% de los 53 restaurantes en los que se recogieron muestras.

Con la información que se tiene de Reino Unido e Irlanda del Norte, el problema parece ser menor:  más del 94% de las muestras estarían bien identificadas (y los autores sugieren que esto se debe al compromiso de la industria y el conocimiento de los consumidores debido a la cobertura de los medios de comunicación y a las normas de etiquetado).

Los análisis efectuados por la FSA (Food Standards Agency) en 2017 encontraron un 7% de muestras fraudulentas (aunque solo se analizaron 91, frente a las más de 600 del año anterior).

Para la Comisión Europea hay varias razones por las que el etiquetado no se corresponde con la especie identificada en los análisis:

  • Contaminación cruzada: como los análisis que se realizan identifican las especies en función del material genético encontrado, puede aparecer DNA procedente de otras especies porque no se hayan limpiado bien los equipos de producción. Al manejar distintas especies en las mismas superficies, podrían aparecer DNAs de distintos tipos de pescado.
  • Malas prácticas: identificación poco clara en los almacenes, falta de conocimiento para reconocer las especies o prácticas intencionadamente fraudulentas (es decir, para vender especies más baratas a un precio elevado).

Pero la CE también reconoce que no hay manera de saber cuándo se debe a un engaño intencionado y cuando obedece a otros motivos.

¿Existe alguna normativa que prohíba esta práctica? 

Por supuesto. El Reglamento 1169/2011 obliga a que la información que se facilite al consumidor sea precisa, clara y fácil de comprender y que no inducirá a error, en particular: sobre las características del alimento y, en particular, sobre la naturaleza, identidad, cualidades, composición, cantidad, duración, país de origen o lugar de procedencia, y modo de fabricación o de obtención.

Además, también nos indica que la denominación del alimento (no solo del pescado) será su denominación jurídica. A falta de tal denominación, la denominación del alimento será la habitual, o, en caso de que esta no exista o no se use, se facilitará una denominación descriptiva del alimento. También se puede usar la denominación comercial.

Hay una infracción clara de esta normativa.

En caso de existir, ¿cuáles pueden ser las consecuencias para el local que la lleve a cabo?

En la UE, cada estado es responsable de asegurar que las empresas cumplen con la legislación y son los encargados de sancionar.

Las medidas pueden ser desde hacer un seguimiento del establecimiento, retirar el producto del mercado, exigir la identificación correcta, destrucción del producto, avisos a la empresa y multas.

Esto en caso de que solo estemos hablando de una identificación incorrecta.

pescado fraude restaurante

Porque también es posible que el problema sea más grave y afecte a la seguridad alimentaria: es el caso de los pescados que proceden de zonas contaminadas y acceden al mercado por cauces ilegales o si se comercializan especies tóxicas haciéndolas pasar por especies comestibles.

En estos casos, las sanciones pueden ser administrativas, pero también penales, en función del daño ocasionado.

¿Cómo podemos saber o asegurarnos de si nos están sirviendo el pescado que pedimos? 

Este es el gran problema: para los consumidores es muy difícil (por no decir imposible) saber si estamos comiendo el pescado por el que hemos pagado.

Para la Comisión Europea, una pista puede ser el precio: si es demasiado barato, es probable que nos estén dando gato por liebre.

La FAO también considera que este fraude es difícil de detectar cuando el pescado se nos vende ya preparado en filetes porque no tenemos pistas sobre su morfología (forma, cabeza, cola, aletas…). Sin embargo, la propia FAO también reconoce que hay casos en los que la identificación morfológica tampoco es infalible.

La identificación precisa tiene que hacerse por métodos moleculares que trabajan con el material genético, de hecho, se siguen desarrollando técnicas para mejorar la fiabilidad de los resultados.

La FAO considera necesario establecer una lista unificada de los nombres comunes de los pescados junto con su nomenclatura científica para evitar confusiones.

También una trazabilidad adecuada del producto es una estrategia para hacer más difícil el engaño, pero esto debe efectuarse antes de que el pescado llegue al plato del comensal.

Pensemos que, si en el programa de control de la CE hubo dificultades para determinar algunas especies empleando métodos analíticos en el laboratorio, tratar de identificar si un pescado que se nos sirve despiezado y cocinado es de la especie que nos están vendiendo es misión imposible.

La única herramienta al alcance REAL del consumidor es la información facilitada por el establecimiento.

Pero si tenemos en cuenta que los pescados pueden tener nombres distintos según el lugar en el que nos lo sirvan y que la carta no suele dar información pormenorizada de la especie (¿o has visto algún restaurante que incluya en la carta Solea solea o Pagellus bogaraveo?, pues eso), podemos decir que el consumidor es vulnerable.

Si descubrimos que no es así, ¿dónde podemos reclamar? ¿Cuáles serían los pasos a seguir? 

Como he dicho, la única herramienta al alcance del consumidor es la información facilitada por el establecimiento.

No vamos a poder identificar el cambiazo a menos que el propio establecimiento nos lo diga, o que nos llevemos una muestra para analizar en un laboratorio.

Si en la carta aparece una especie como reclamo, pero en el momento de pedirlo reconocen que es otra, el restaurante nos estaría dando información correcta antes de que se complete la venta. En estas circunstancias se puede optar por pedir la hoja de reclamaciones. Hasta donde yo llego, sería más bien por publicidad engañosa (pero correspondería a un jurista ver cómo se puede enfocar legalmente).

¿Es que no podemos fiarnos de nadie que nos venda pescado?

Por supuesto que hay muchos profesionales que trabajan bien, tienen todos sus registros de trazabilidad, se proveen a su vez de distribuidores responsables…

Pero el problema es complejo, porque la identificación del pescado no es fácil y hay muchos eslabones en la cadena. Con que uno sea débil, afectará a todos los demás.

En ocasiones no hay mala fe, sino que los propios restaurantes o mercados adquieren productos que están mal identificados en puntos más altos de la distribución.

Precisamente por eso, los establecimientos que son responsables y están comprometidos con sus clientes son los primeros afectados por este tipo de prácticas.

Pero otros obtienen un beneficio de ellas engañando a los consumidores.

panga portada

Un pescado que se ha hecho pasar por otros ha sido el panga.

Tiene mala fama y te lo cuento aquí

Pincha aquí

Beatriz Robles
Soy consultora de seguridad alimentaria. Trabajo con pequeños hosteleros y manufacturas alimentarias comprometidos con la calidad de su producto. Me ocupo de que la seguridad alimentaria de sus empresas sea más sencilla, práctica y acorde a su visión del negocio.
Para que tengan garantizada la seguridad del alimento que ofrecen y empleen su tiempo en dotar a sus productos de un valor extraordinario que conecte con los gustos y emociones de sus clientes.

Puedes encontrarme en Facebook, Twitter, Google + y Linkedin

FacebookTwitterGoogle+LinkedIn

 

Miembro de:

seguridad-alimentaria-l-dietetica-sin-patrocinadores
seguridad-alimentaria-l-acta-cl
seguridad-alimentaria-l-alcyta

Descárgate mi guía “Los 5 errores de seguridad alimentaria que no sabías que estabas cometiendo y cómo evitarlos para tener un negocio seguro”


He leído y acepto la política de privacidad
  • Los datos de carácter personal que me facilites serán tratados por Beatriz Robles Martínez como responsable de esta web.
  • La finalidad de la recogida de tus datos es enviarte la información que me solicites, gestionar las suscripciones al blog y moderar los comentarios.
  • Al marcar la casilla de aceptación estás dando tu consentimiento explícito para que pueda tratar tus datos conforme a mi política de privacidad.
  • Los datos que me facilitas están ubicados en los servidores de Webempresa Europa S.L., como proveedor de hosting y son comunicados a Mailrelay (CPC SERVICIOS INFORMATICOS SL), que es la plataforma de envío de boletines.
  • Puedes ejercer tus derechos de acceso, rectificación, limitación, supresión y cualquier otro recogido en la política de privacidad mediante comunicación postal o a través del email info@seguridadalimentariaconbeatriz.com
  • Puedes consultar toda la información sobre la protección de tus datos personales en el apartado política de privacidad de mi página web.

Una vez más lo han logrado.

Equipo de Investigación, el programa de La Sexta, ha batido su propio record de audiencias en esta temporada con su reportaje “El Silencio de las Abejas”.

abejas tweet 1

Y he tenido la enorme suerte de poder participar para explicar por qué el etiquetado de la miel es confuso y de dónde es la miel que consumimos en España.

abejas beatriz robles

Haz CLIC para ver el vídeo

De todo ello hablé hace tiempo en los artículos ¿Seguro que lo que estás consumiendo es miel? y Conocer el país de origen de la miel: misión imposible.

Y como hay datos actualizados sobre aspectos muy, muy interesantes (¿sabes que exportamos la mayor parte de la miel que producimos?, ¿y que el precio al que lo hacemos es de casi 4€/kilo, mientras que la importamos a 2€/kilo?), he abierto un hilo en twitter en el que tienes acceso a todas las cifras, y a todos los enlaces.

abejas hilo

Haz CLIC para leer el hilo completo

.

Porque solo con información veraz, transparente y leal, podrás hacer elecciones alimentarias con conocimiento de causa.

miel

¿Sabes que la miel se usa como reclamo en el etiquetado?

Puedes leerlo aquí

Beatriz Robles
Soy consultora de seguridad alimentaria. Trabajo con pequeños hosteleros y manufacturas alimentarias comprometidos con la calidad de su producto. Me ocupo de que la seguridad alimentaria de sus empresas sea más sencilla, práctica y acorde a su visión del negocio.
Para que tengan garantizada la seguridad del alimento que ofrecen y empleen su tiempo en dotar a sus productos de un valor extraordinario que conecte con los gustos y emociones de sus clientes.

Puedes encontrarme en Facebook, Twitter, Google + y Linkedin

FacebookTwitterGoogle+LinkedIn

 

Miembro de:

seguridad-alimentaria-l-dietetica-sin-patrocinadores
seguridad-alimentaria-l-acta-cl
seguridad-alimentaria-l-alcyta

Descárgate mi guía “Los 5 errores de seguridad alimentaria que no sabías que estabas cometiendo y cómo evitarlos para tener un negocio seguro”


He leído y acepto la política de privacidad
  • Los datos de carácter personal que me facilites serán tratados por Beatriz Robles Martínez como responsable de esta web.
  • La finalidad de la recogida de tus datos es enviarte la información que me solicites, gestionar las suscripciones al blog y moderar los comentarios.
  • Al marcar la casilla de aceptación estás dando tu consentimiento explícito para que pueda tratar tus datos conforme a mi política de privacidad.
  • Los datos que me facilitas están ubicados en los servidores de Webempresa Europa S.L., como proveedor de hosting y son comunicados a Mailrelay (CPC SERVICIOS INFORMATICOS SL), que es la plataforma de envío de boletines.
  • Puedes ejercer tus derechos de acceso, rectificación, limitación, supresión y cualquier otro recogido en la política de privacidad mediante comunicación postal o a través del email info@seguridadalimentariaconbeatriz.com
  • Puedes consultar toda la información sobre la protección de tus datos personales en el apartado política de privacidad de mi página web.