Hace unos días nos despertábamos casi sobresaltados.

Seis artículos y un editorial publicados en Annals of Internal Medicine parecían ir en contra del dogma establecido y postulaban que no hay evidencias que relacionen el consumo de carne con efectos adversos sobre la salud e iban más allá: establecían nuevas recomendaciones que consistían en que los adultos deben mantener su consumo actual de carne.

carne roja procesada titular

¡Todo ha dado la vuelta! ¡Ya no podemos fiarnos de nada!

No tan deprisa. No es tan fácil y detrás del titular había gato encerrado. Numerosas entidades nacionales e internacionales pusieron el grito en el cielo y emitieron comunicados expresando sus desavenencias con esa publicación.

Aquí tienes algunos:

Y se ha analizado en artículos de Juan Revenga, Laura Caorsi o Maldita Ciencia.

A mí me ha parecido grave. Pero no por el efecto aparentemente disruptor de estas «nuevas» recomendaciones, sino por algo más profundo.

Algo que te cuento a continuación.

Un planteamiento temerario

Además de los fallos metodológicos que han puesto sobre la mesa organismos con la Sociedad Española de Epidemiología, lo que más llama la atención de este estudio es el apartado de recomendaciones, que sugiere que los adultos continúen con su consumo actual de carne roja y carne procesada, e incluyen que el grado de evidencia es bajo y la recomendación es débil.

carne roja procesada hamburguesa

¿El producto estrella de la nueva dieta saludable? Ni de coña

A pesar de que los datos que los autores analizan apuntan precisamente a que, de haber una relación entre el consumo de carnes y el riesgo de enfermedad cardiometabólica, mortalidad y cáncer, esta relación es positiva, hacen una recomendación contraria a sus propios resultados y al consenso científico vigente.

Cabe señalar que son datos ya publicados y analizados, pero es en el apartado de recomendaciones cuando los autores hacen una interpretación contraria a la que entidades de referencia y otros autores han hecho previamente. Esto es importante: no hay nuevas investigaciones robustas que sugieran que el consenso científico estaba equivocado, es la interpretación lo que varía.

Las recomendaciones a la población se hacen sobre la evidencia científica de mejor calidad, bajo un criterio de responsabilidad y un principio de precaución que parecen ausentes en este caso. Cabe preguntarse hasta qué punto se estaba buscando que un mensaje disruptivo, en contra del consenso científico, tuviera un impacto mediático que no podría alcanzarse si las recomendaciones fuesen las ya conocidas y aceptadas.

Dar cancha a estas publicaciones consigue que la población crea que no hay consenso científico o que este ha cambiado.

La investigación en nutrición avanza matizando y es verdad que los mensajes cambian, pero no por un estudio que le de la vuelta a todo, sino por una acumulación de conocimiento en forma de revisiones de revisiones sistemáticas y metaanálisis de alta calidad hasta llegar a nuevas conclusiones (que, indudablemente pueden ser refutadas en el futuro).

Lo que me parece más grave de esta situación es el efecto que tiene en la población. Esto es desinformación.

 

carne roja procesada desinformacion

Una parte importante de los consumidores va a enterarse de que un nuevo estudio cambia las recomendaciones de consumo de carne roja y procesada y va a quedarse con eso. Indudablemente habrá personas a las que no les suene coherente e intenten profundizar más, y llegarán a los artículos en los que se recopilan las reacciones de las entidades de referencia en las que se ponen de manifiesto los errores, y descartarán esas recomendaciones.

Aunque sea falso, para parte de los consumidores el mensaje que va a quedar es: «Siga comiendo carne como hasta ahora»

Pero para muchas personas la idea que permanecerá es que se puede comer carne roja y procesada sin problema, o que los científicos no se ponen nunca de acuerdo en nada y cada día dicen una cosa, que no hay consenso y que los mensajes son contradictorios. Esto mina la confianza en los mensajes científicos contrastados, y esa duda es terreno abonado para que la desinformación sobre ciencia campe a sus anchas.

Claro que la investigación los estudios observacionales tienen limitaciones (expliqué las razones en Nutrir con Ciencia de El País):  los datos son autorreportados y pueden estar sesgados, es difícil establecer relaciones causa efecto, puede haber sesgos de selección…pero aportan datos útiles y si están bien diseñados, tienen un tamaño muestral adecuado, se analizan correctamente y se interpretan de forma rigurosa y, además, apuntan de forma consistente en una dirección, deben tenerse en cuenta para hacer recomendaciones de salud pública.

La próxima vez que encuentres un titular llamativo, ponlo en entredicho desde el minuto 0 (ya habrá tiempo de determinar si es veraz o no).

carne roja procesada anuncio

¿Quieres saber por qué es distinto el efecto sobre la salud de la carne roja, la blanca y la procesada?

Te lo cuento aquí.

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Beatriz Robles
Soy consultora de seguridad alimentaria. Trabajo con pequeños hosteleros y manufacturas alimentarias comprometidos con la calidad de su producto. Me ocupo de que la seguridad alimentaria de sus empresas sea más sencilla, práctica y acorde a su visión del negocio.
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Hace unos días falleció una mujer joven en Extremadura y, con todas las cautelas hasta que haya un informe médico definitivo, la investigación apunta a que la causa fue el consumo de altas cantidades de un complemento alimenticio que contenía ácido lipoico.

lipoico titular ElPais

El ácido lipoico se emplea con distintos fines. En este caso, parece que era con el objetivo de pérdida de peso.

La muerte se produjo por un fallo multiorgánico pocas horas después de su consumo.

En este post voy a tratar de explicar qué sabemos del ácido lipoico y cuáles son las precauciones que debemos tomar frente a los complementos alimenticios en general.

Vistazo rápido al ácido lipoico

En este hilo de twitter puedes leer toda la información que encontrarás en el post de forma más resumida.

lipoico Twitter

Hablé con Aimar Bretos en Hoy por Hoy, para comentarle los principales datos sobre el tema.

lipoico hoy_por_hoy

También tienes mi intervención en Espejo Público de Antena 3.

lipoico espejo publico

A partir de aquí, te desgrano toda la información punto por punto.

¿Cómo se regulan los complementos alimenticios?

Hay varias normas que se ocupan de regulan estos productos, pero tenemos fundamentalmente dos.

A nivel europeo es la Directiva 2002/46 relativa a la aproximación de las legislaciones de los Estados miembros en materia de complementos alimenticios que, aunque es del año 2002, sigue vigente con numerosas modificaciones.

En España, la norma básica es el Real Decreto 1487/2009 relativo a los complementos alimenticios, que también ha ido incorporando novedades en estos años.

Lo primero es definir qué es un complemento alimenticio. Aunque se usan indistintamente los conceptos “complemento” y “suplemento”, en la UE y en España solo se contempla la denominación “Complementos alimenticios” y se considera que son:

Los productos alimenticios cuyo fin sea complementar la dieta normal y consistentes en fuentes concentradas de nutrientes o de otras sustancias que tengan un efecto nutricional o fisiológico, en forma simple o combinada, comercializados en forma dosificada, es decir cápsulas, pastillas, tabletas, píldoras y otras formas similares, bolsitas de polvos, ampollas de líquido, botellas con cuentagotas y otras formas similares de líquidos y polvos que deben tomarse en pequeñas cantidades unitarias.

Por “nutriente” se entiende en esta legislación exclusivamente las vitaminas y minerales.

Cualquier otro compuesto (como el ácido lipoico) se corresponde con el concepto “otras sustancias”, recogido en esta definición de complementos.

La Directiva 2002/46 incluye una lista cerrada de vitaminas y minerales y las formas en las que pueden usarse y el Real Decreto 1487/2009, transpone esa directiva a la legislación española.

Para las vitaminas y minerales las normas están claras pero, ¿qué pasa con esas “otras sustancias” entre las que está el ácido lipoico?

La directiva preveía que se desarrollasen normas también para esas sustancias, pero un informe de la Comisión del año 2008 estimó que no era necesario tener normas específicas porque las que había eran suficientes.

Sin embargo, esta decisión no conformaba a muchos estados miembros, entre ellos España. Y como el mercado europeo era muy heterogéneo y se empleaban muchas sustancias distintas, el Real Decreto 130/2018 pretende establecer una regulación específica.

Hasta su entrada en vigor no había una norma concreta que autorizase el uso de esas “otras sustancias” en España, así que se comercializaban apoyadas en dos bases:

  1. El principio de reconocimiento mutuo: si estaban autorizadas en otros países, también podían venderse en España.
  2. Si habían sido aprobadas por la EFSA para su utilización en la fabricación de alimentos destinados a lactantes y niños de corta edad y de otros alimentos para usos nutricionales particulares.

Con el Real Decreto 130/2018 se establece una lista de “otras sustancias” que pueden emplearse en complementos alimenticios, para las que se establece una cantidad máxima diaria y, en algunos casos, advertencias de uso.

Por lo tanto, en base a la legislación se pueden comercializar en España complementos alimenticios que contengan “otras sustancias”, siempre que estas cumplan alguna de las siguientes condiciones:

  1. Estén contempladas en el Anexo del Real Decreto 130/2018 (que modifica el Real Decreto 1487/2009).
  2. Por el principio de reconocimiento mutuo, estén legalmente fabricados o comercializados en otros Estados miembros de la UE, sean productos originarios de la Asociación Europea de Libre Comercio que sean partes contratantes en el Acuerdo sobre el Espacio Económico Europeo o tengan acuerdo de Asociación Aduanera con la UE.
  3. Hayan sido aprobados por la EFSA para su uso en fabricación de alimentos destinados a lactantes y niños de corta edad y de otros alimentos para usos nutricionales particulares.

Para elaborar esa lista de “otras sustancias”, la Agencia Española de Consumo, Seguridad Alimentaria y Nutrición pidió a su Comité Científico que evaluara varios compuestos y emitiera una opinión sobre su seguridad en el caso de que se empleasen en complementos alimenticios.

Entre los compuestos analizados estaba el ácido lipoico. AESAN (anteriormente AECOSAN) consideró que podía ser autorizado sin especificar una cantidad máxima diaria.

Finalmente, el ácido lipoico no se incluyó en la lista de otras sustancias del Real Decreto 130/2018, pero sí puede comercializarse en España ya que está autorizado en otros países de la UE como Italia y Bélgica.

¿Qué es el ácido lipoico?

Como se explica en detalle en el informe de AECOSAN, el ácido lipoico (también llamado alfa-lipoico o tióctico)es un ácido graso no esencial (es decir, que nuestro cuerpo puede fabricarlo sin necesidad de incorporarlo con los alimentos) que interviene en el metabolismo mitocondrial, tiene función antioxidante y actúa como cofactor en reacciones enzimáticas.

Se encuentra en alimentos, tanto de origen vegetal (brócoli, espinacas, acelgas, col verde, lechuga) como animal (riñón, corazón e hígado).

¿El ácido lipoico tiene alguna propiedad beneficiosa?

Se han propuesto numerosas propiedades atribuibles a la acción del ácido lipoico, pero la evidencia científica no lo respalda.

Veamos, paso a paso, lo que nos dice la ciencia sobre cada propiedad (para cada una de ellas te enlazo solo revisiones sistemáticas y metaanálisis, es decir, publicaciones de calidad que revisan todos los estudios que hay publicados sobre un tema):

  1. Reducción del peso corporal: hay dos metaanálisis (uno publicado en Obesity Rewiews en 2017 y otro en Clinical Nutrition en 2018) que evalúan el uso de ácido lipoico en dosis de entre 300 mg y 1800 mg al día en periodos entre las 8 y las 52 semanas. Concluyen que sí que hay una reducción de peso estadísticamente significativa, lo que no quiere decir que sea clínicamente significativa: los resultados son a corto plazo y la pérdida de peso es muy limitada (entre 690 g y 1,29 kg).
  2. Desórdenes psiquiátricos, neurológicos, ictus y Alzheimer: una revisión sistemática publicada en Metabolic Brain Disease en 2019 encontró ciertos resultados positivos en el tratamiento de la esquizofrenia, el ictus y la progresión del Alzheimer, pero señalan la necesidad de disponer de ensayos clínicos bien diseñados para valorar sus efectos.
  3. Control de la glucemia (glucosa en sangre): un metaanálisis de ensayos controlados aleatorizados publicada en Metabolism en 2018 y otro publicado en Clinical Nutrition ESPEN en 2019 encontraron que mejoraba algunos biomarcadores (glucosa basal, hemoglobina glicosilada) relacionados con el control de la glucosa.
  4. Inflamación y síndrome metabólico: varias revisiones de ensayos controlados aleatorizados y ensayos clínicos encuentran resultados “prometedores” en relación con la capacidad del ácido lipoico para reducir marcadores inflamatorios de importancia en patologías como el síndrome metabólico (Nutrition and Metabolism 2018, Nutrition, metabolism, and cardiovascular disease 2018, European Journal of Pharmacology 2019).
  5. Polineuropatía diabética: disponemos de publicaciones con un mayor “rango” en la jerarquía de la evidencia científica. Hay tres sumarios estructurados publicados en Database of Abstracts of Reviews of Effects (DARE) que lo evalúan. Dos de ellos (de 2012 y de 2013) encuentran mejorías estadística y clínicamente significativas cuando se administra en dosis de 300-600 mg vía intravenosa (pero no cuando es de forma oral). El tercero estudia el efecto de administrarlo junto con metilcobalamina (vitamina B12), y encontró que era superior a la administración exclusiva de vitamina B12 como tratamiento.
  6. Presión arterial: una revisión sistemática publicada en International Journal of Preventive Medicine no encontró efectos. Un metaanálisis de ensayos controlados aleatorizados publicado en Journal of Human Hypertension en 2019 sí encontró reducción significativa (entre 6,7 y 8,1 mmHg).

A pesar de que algunos efectos sí tienen más evidencia, debemos tener en cuenta que deben contemplarse en el marco de un tratamiento médico prescrito por un facultativo, ya que deben controlarse las dosis que, en algunos casos, son elevadas.

Por supuesto, el efecto “quemagrasas” con el que se pretende comercializar, no está contemplado de ninguna manera en la legislación ni tiene absolutamente ningún significado desde el punto de vista clínico. Es solo un desleal reclamo publicitario que incumple la legislación.

No tiene ningún sentido (y puede ser peligroso), decidir por nuestra cuenta tomar este compuesto como un suplemento para intentar bajar la glucemia basal (glucosa en sangre en ayunas) o la presión arterial. Al final del post te explico con detalle por qué nunca, NUNCA, debes “automedicarte” con complementos alimenticios.

Por ahora quédate con que, si decides tomar complementos alimenticios, debes informar de ello a tu médico. SIEMPRE. Por inocuos, naturales o seguros que te parezcan.

Si se venden como complemento, ¿puede hacer alguna alegación de propiedades saludables?

No.

La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) es la encargada de evaluar estas alegaciones, siempre que hablemos de alimentos y complementos alimenticios. Si considera que están probadas, la Comisión Europea autoriza su uso.

Si un compuesto se emplea como medicamento, la regulación y el control van por otro camino (mucho más estricto).

La EFSA ha recibido nueve solicitudes de autorización para atribuir distintas propiedades saludables al ácido lipoico empleado como complemento (reducción de la glucemia, regulación de la resistencia a la insulina, protección de los lípidos frente al daño oxidativo, mantenimiento de niveles normales de colesterol en sangre, “quemagrasas -sí, han intentado colar la propiedad “fat burning”-, ayuda al metabolismo de los genes, protección del sistema nervioso, reducción del estrés oxidativo…).

LA EFSA ha emitido dos opiniones científicas analizando esas alegaciones. Puedes consultarlas aquí y aquí.

En todos los casos, las solicitudes han sido rechazadas porque “en base a la evidencia científica, la alegación no está sustentada”. En el caso de la solicitud que pretendía alegar que “ayuda a proteger el sistema nervioso” se rechazó, además, porque legalmente no está permitido atribuir a los alimentos la propiedad de prevenir, tratar o curar enfermedades.

Es decir, aunque el ácido lipoico sí puede comercializarse como complemento alimenticio, NO puede hacerse ninguna alegación en el etiquetado ni en la publicidad.

¿El ácido lipoico es seguro?

El ácido lipoico se considera seguro, con matices.

El informe del Comité Científico de AESAN (anteriormente AECOSAN) recoge que el NOAEL (es decir, la dosis máxima que no produce efectos adversos) en ratas es 60 mg/kg peso corporal/día.

El informe contempla que hay ensayos clínicos que han mostrado que no hay efectos adversos en humanos con dosis de hasta 2400 mg /día.

Para establecer la Ingesta Diaria Admisible, es decir, la cantidad del compuesto que puede ingerirse diariamente durante toda la vida sin que haya riesgo apreciable para la salud, se aplica un amplio margen de seguridad y se divide ese valor NOAEL por 100 (para tener en cuenta tanto las variaciones entre las especies -rata y humano- como la ingesta por todo tipo de población).

De forma que AESAN establece que la IDA para el ácido lipoico es de 0,6 mg/kg peso corporal/día: una persona de 70 kg podría consumir 42 mg de ácido lipoico cada día sin presentar problemas.

Esta IDA (0,6 mg/kg peso corporal/día) es la que establece AESAN para el ácido lipoico cuando se usa como complemento alimenticio.

Las formas comerciales, que pueden encontrarse fácilmente en internet, se presentan en píldoras de entre 100 mg y 600 mg.

No obstante, como no hay estudios que garanticen la seguridad en mujeres embarazadas y lactantes, niños y personas con patología hepática y renal, AESAN no aconseja su administración en estos grupos. No puede considerarse seguro en estos casos.

También es problemático en personas que tienen déficit de vitamina B1 (tiamina), ya que reduce aún más estos niveles, por lo que su uso también está desaconsejado (como puedes leer en WebMD).

Lógicamente, si su uso es médico, las dosis empleadas pueden ser superiores (siempre dentro de las cantidades seguras).

En Alemania y Japón se usa en el tratamiento de la neuropatía diabética (daños que aparecen en los nervios de las piernas y pies, como consecuencia de la diabetes) en dosis de 600 mg/día.

Pero sí hay casos de toxicidad documentados en la literatura científica:

  1. En un niño de 20 meses tras la ingesta involuntaria de 2400 mg. Los síntomas fueron letargo, respiración acelerada, espasmos musculares…y se resolvieron con tratamiento médico.
  2. Adolescente de 14 años que consumió una dosis desconocida de ácido lipoico y permaneció 8 días ingredada por crisis epiléptica. La publicación considera que es un caso infrecuente, dada la seguridad del ácido lipoico.
  3. Mujer de 22 años que ingirió voluntariamente 18 g (18000 mg). Presentaba confusión y estado mental alterado, pero también se resolvió tras tres días de ingreso en cuidados intensivos. El estudio indica que el ácido lipoico es un complemento considerado “seguro” y que la intoxicación es muy infrecuente.
  4. El primer caso documentado de muerte por ácido lipoico fue el de una adolescente de 14 años que ingirió voluntariamente 6000 mg y falleció a consecuencia de un fallo multiorgánico.

Es decir: es un compuesto generalmente seguro, pero puede presentar efectos adversos graves si se consume en grandes dosis, especialmente en determinada población: mujeres embarazas y lactantes, personas con alteraciones renales o hepáticas o con déficit de vitamina B1, adolescentes y niños.

Antes de consumir cualquier complemento alimenticio

El único complemento sobre el que hay consenso y que debe tomarse sin excepción, es la vitamina B12 en personas vegetarianas.

Los complementos alimenticios se pueden adquirir fácilmente en distintos canales de venta, desde supermercados a internet y la población general considera que son seguros.

No obstante, hay algunos conceptos que debes tener muy claros antes de consumirlos:

  1. Que sean de origen natural no quiere decir que sean inocuos. Independientemente de que procedan de plantas o de que se hayan sintetizado en un laboratorio, pueden tener principios activos con distintos efectos metabólicos.
  2. Siempre debes estar asesorado por personal sanitario: un médico o un dietista-nutricionista.
  3. Si los consumes por tu cuenta, debes informar a tu médico. Pueden presentar interacciones con medicamentos o no estar aconsejados si presentas determinada considición fisiológica (que quizá sea desconocida para ti).
  4. Los complementos alimenticios no están controlados como los medicamentos. La dosis del principio activo en los complementos alimenticios puede variar. Sin embargo, para que un fármaco llegue al mercado ha tenido que demostrar, mediante estudios científicos, dos cosas:
    1. Eficacia: debe haber evidencia científica de que el principio activo funciona para el uso pretendido de forma CLÍNICAMENTE SIGNIFICATIVA.
    2. Seguridad: debe ser seguro en las dosis empleadas. Por supuesto puede presentar efectos adversos, pero estos están documentados: se hace seguimiento de ellos, se informa al paciente y, si se considera que el riesgo de estos es menor que el beneficio que se obtiene, el fármaco se prescribe.
  5. Si los usas, cómpralos en canales de distribución legales.
  6. Un porcentaje importante de los complementos alimenticios está contaminado (intencionadamente o no) con otros compuestos de acción farmacológica.

El objetivo es que funcionen, así que se adulteran con compuestos que sí tienen un efecto, y no se declaran en el etiquetado.

Es relativamente frecuente, como te conté en el artículo “¿Tienen riesgos los suplementos proteicos para deportistas?.

En la web de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios puedes comprobar qué complementos se han retirado por este motivo. Es una estrategia que se utiliza en productos destinados a mejorar la función sexual (y se contaminan con el principio activo de la viagra) o a la pérdida de peso (en los que se usan anfetaminas). Todo ello, con el riesgo que supone para el consumidor estar tomando una droga (de curso legal o no) sin saberlo.

En el tríptico Decálogo para un consumo responsable de los complementos alimenticios” de AESAN puedes ver otras recomendaciones que debes seguir si te planteas tomar un complemento alimenticio.

Si hablamos de personas sanas, los complementos alimenticios no son necesarios para aportar nutrientes si se sigue una dieta saludable.

Si crees que necesitas alguno, consulta con tu médico e infórmale siempre si decides tomarlos por tu cuenta.

No subestimes los riesgos, porque son reales.

proteina whey portada

¿Son necesarios los suplementos proteicos en personas deportistas?

Puedes leerlo aquí.

Beatriz Robles
Soy consultora de seguridad alimentaria. Trabajo con pequeños hosteleros y manufacturas alimentarias comprometidos con la calidad de su producto. Me ocupo de que la seguridad alimentaria de sus empresas sea más sencilla, práctica y acorde a su visión del negocio.
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El verano llega acompañado de otros fenómenos igualmente estacionales como las plagas de medusas, la odiosa canción del ídem o las “olas de calor”.

Pero también entramos en el bucle de adelgazar en primavera (odiosa operación bikini) para despreocuparnos de la comida durante las vacaciones (picoteo a todas horas, alcohol y otros enemigos de los hábitos dietéticos saludables) y volvemos en septiembre con doble bajón (vuelta a la rutina y más kilos que en enero).

Y así, año tras año.

Una locura para nuestra salud.

El 22 de junio hablé en «¿Sabemos lo que comemos?» de COPE de comida saludable en verano.

Unas pautas sencillas que pueden cambiar sustancialmente tu dieta. Y sin renunciar a las costumbres que tanto nos gustan del verano (terrazas incluidas).

Escucha el podcast para descubrir esos consejos sencillos.

cope noche

Haz CLIC para escuchar el podcast

Esto es un adelanto de lo que vas a encontrar en el podcast:

Alimentación saludable en verano

  • Es un clásico pasar de la operación bikini en primavera a las jornadas de chiringuito y tapas en verano. Y claro, acaba el verano y estamos igual o peor que al principio. ¿Podemos comer saludable sin renunciar a las tardes de terraza.
  • ¿Qué opciones saludables podemos pedir cuando salimos a tomar algo?
  • Eso como tapas, ¿y si salimos a comer?
  • Y si lo que queremos es comer en casa, ¿cómo podemos mejorar nuestra dieta?
  • Por último, hemos hablado de varias bebidas y opciones saludables, y abordamos la kombucha. Se está poniendo muy de moda pero, ¿qué es exactamente?, ¿es una opción saludable, tiene beneficios?
calcio brocoli

¿Sabes en qué alimentos puedes encontrar calcio? (Y no hablo de la leche).

Escucha el podcast en el que hablamos de ellos.

Pincha aquí.

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Estamos de fiesta.

El 7 de junio de 2019 se ha celebrado, a propuesta de la Asamblea de las Naciones Unidas, el primer Día Mundial de la Seguridad Alimentaria con el lema “Seguridad alimentaria, un asunto de todos”.

¿Es necesario? Pues sí.

No está mal que nos recuerden que damos por hecho el acceso a alimentos seguros.

Que estamos restando importancia a poder bajar al súper y comprar cualquier producto con la garantía de que no nos va a producir una toxoinfección alimentaria.

Y que tenemos una memoria frágil. Muy frágil.

Porque hace tan solo unos años en nuestro país no era tan raro padecer fiebres tifoideas, brucelosis o meningitis.

Y las grandes crisis alimentarias en Europa sucedieron hace escasos 20 años. ¿O no recuerdas las dioxinas de los pollos en Bélgica o la enfermedad de las “vacas locas?

¿Han desaparecido porque sí? ¿Tenemos confianza en el suministro de alimentos por casualidad? No.

Ha sido posible por el trabajo arduo, riguroso y constante de muchas instituciones y personas. Y eso nos ha llevado a que la OMS considere la seguridad alimentaria de la UE como una de las mejores del mundo.

Pero, como la ONU se ha encargado de recordar, 600 millones de personas contraen toxinfecciones alimentarias cada año y 420.000 mueren.

Tenemos suerte, mucha suerte de vivir en nuestro entorno.

Sin inocuidad, el resto de aspectos relacionados con los alimentos pierden su importancia: ¿crees que te preocuparías por el perfil nutricional de un producto si al consumirlo pudieses enfermar o morir?

Y, si tenemos tantas garantías, ¿por qué sigue habiendo intoxicaciones alimentarias?

Porque fallamos en el último eslabón de la cadena: la manipulación. Tanto esfuerzo para que lo estropeemos todo en el último momento.

He ido a La Mañana de TVE para hablar de qué podemos hacer para mejorar la higiene de los alimentos en casa.

Te cuento cómo tenemos que manejar los huevos, qué debemos hacer con los estropajos (el mayor reservorio de bacterias de nuestra casa) y cómo ordenar el frigorífico.

seguridad alimentaria RTVE video

Haz click para ver el vídeo

¿Sabes distinguir una conserva de una semiconserva? ¿Con qué alimentos tienes que tener más precauciones? ¿Los restaurantes pueden usar huevo o está absolutamente prohibido?

De todo esto (y más) hablé en el programa.

Han sido unos días de divulgación muy intensos y, si tienes ganas de saber más sobre seguridad alimentaria y buenas prácticas higiénicas, aquí te dejo más intervenciones en medios de comunicación:

  • Hangout Dietética Sin Patrocinadores: videoconferencia con cuatro compañeras de profesión en la que abordamos los aspectos más complejos de la seguridad alimentaria (¿los aditivos son seguros?, ¿podemos fiarnos del etiquetado?) y reflexionamos sobre un concepto más amplio de “alimento seguro”; el que nutricionalmente sea adecuado y no nos haga enfermar a largo plazo.
  • Ser Consumidor: Miguel A. Lurueña y yo hablamos con Jesús Soria para intentar averiguar si realmente estamos protegidos y de qué debemos preocuparnos en alimentación.
  • La Noche Rosado COPE: ecucha el podcast del programa en el que doy consejos prácticos (practiquísimos) de manipulación de alimentos en el hogar.

Lo que hemos alcanzado, la inocuidad alimentaria, es demasiado valioso como para que nuestro desconocimiento lo eche por tierra.

agua cruda

El agua cruda, una prueba de que se nos ha olvidado la importancia de la seguridad alimentaria.

Puedes leer todo mi cabreo aquí.

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Infinitamente agradecida.

Julio Basulto es generoso hasta el límite, y nos regala a los compañeros la oportunidad de compartir un rato en su sección Gente Sana del programa Gente Despierta, dirigido por Carles Mesa (quien, por cierto, es tan adorable como parece y tan profesional como demuestra).

El 12 de abril estuve de nuevo con ellos hablando de alimentación y también de divulgación científica.

¿Crees que la labor de los divulgadores es una profesión con entidad propia? ¿Piensas que debe estar remunerada?

En el programa  reflexionamos sobre ello y comentamos los distintos caminos que puede tomar una carrera profesional en el ámbito de la alimentación.

Algunas personas piensan que divulgar no tiene valor o que no puede ser un trabajo en sí mismo.

Y, sin embargo, en un momento en que la información (y, sobre todo, la desinformación) tiene tanto poder, ¿difundir conocimientos científicos fiables no es prioritario?

No soy objetiva, evidentemente.

Pero más allá de la divulgación, también hablamos de la publicidad y de cómo afecta a nuestras decisiones, y de algunos temas de actualidad en alimentación como la moda de la leche sin lactosa o las posibles ventajas del pan elaborado con masa madre.

Y, cómo no, tratamos algunos de los bulos alimentarios que tanto Julio Basulto como yo tratamos de desmontar a través de nuestro trabajo.

Sin olvidar el rato largo dedicado a la ya célebre sección de “Preguntas de los oyentes” en la que, estoy segura, encontrarás respuestas a algunas dudas alimentarias que te rondan.

Aquí puedes escuchar el podcast del programa.

julio basulto gente despierta RNE

Y en este enlace tienes acceso a todas las emisiones de Gente Despierta, donde encontrarás la sección Gente Sana. Te las recomiendo encarecidamente: son una joya.

Aprovecho para preguntarte, ¿qué opinión tienes de la divulgación científica?, ¿crees que puede influir en la población? Puedes dejar tu reflexión en los comentarios.

julio basulto gente sana RNE

Si tienes ganas de más podcast, aquí puedes escucharme en otro programa de Gente Despierta

Pincha aquí.

Beatriz Robles
Soy consultora de seguridad alimentaria. Trabajo con pequeños hosteleros y manufacturas alimentarias comprometidos con la calidad de su producto. Me ocupo de que la seguridad alimentaria de sus empresas sea más sencilla, práctica y acorde a su visión del negocio.
Para que tengan garantizada la seguridad del alimento que ofrecen y empleen su tiempo en dotar a sus productos de un valor extraordinario que conecte con los gustos y emociones de sus clientes.

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